Plantar un árbol por cada niño que nazca ¿política o religión?
Cuando menos curiosa, la última ordenanza aprobada por el gobierno en Benissa: Plantar un árbol por cada niño que nazca en el acto de “bienvenida civil”, para que de este modo los recién llegados, puedan iniciarse guiados por sus progenitores o tutores “en el camino de las actitudes cívicas que los lleven a un futuro pacífico basado en los valores indivisibles y universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad”. No sé a ustedes, pero a mí algunas decisiones políticas, me dan la extraña sensación de estar ocupando el espacio de las religiones hegemónicas.
Existe un sector de pensamiento político en Benissa que cada día me preocupa más. Para muestra un botón. Si quien suscribe, comete la desfachatez de dar una opinión, especialmente de algo que no es favorable ni resalta las cualidades o méritos, si no más bien lo contrario, de alguno de los miembros del actual equipo de gobierno…no lo duden, sus palmeros en las redes sociales se encargaran de “dedicarme alguna canción” e incluso me aconsejarán “como deben ser los titulares”, por supuesto siguiendo a pies juntillas ese mantra en el que la verdad absoluta solo la tienen ellos. Los demás no podemos ni debemos opinar.
Pero no nos desviemos. Quisiera centrar la atención de los lectores en algo que me llama poderosamente la atención. De un tiempo a esta parte, he visto como la política de ciertos sectores, han querido normalizar ciertos actos religiosos reconvirtiéndolos en actos civiles.
Obviamente estas normalizaciones suceden en una sociedad, donde la religión va perdiendo de manera paulatina un gran número de fieles. En la medida que esto sucede, surgen otras muchas formas de pensamientos de carácter laico, que forman parte de la idiosincrasia del ser humano.
Pero existe un trasfondo. Esto es, aquello que está o parece estar más allá del fondo visible o detrás de la apariencia o intención de una acción humana.
Desde un punto de vista político, si lo que se pretende es cambiar las cosas por otras que a la par no solo son parecidas, si no que en la practica vienen a tener igual significado ¿No estamos delante de lo mismo? ¿Se ha convertido la política o al menos un sector de la política en una religión alternativa?
Dogma de fe
No sé a ustedes, pero a mi todo esto de ceremonias civiles como actos de bienvenida social, entierros o mayorías de edad, etc., me recuerdan a los dogmas, a las verdades de fe que están explícitas o implícitas en la divina revelación de Dios, transmitida por los Apóstoles a través de las Santas Escrituras y propuesta por la iglesia para su aceptación por los fieles.
Obviamente el sentido común me dice que estas nuevas ordenanzas no son negativas, si no más bien todo lo contrario, pero no puedo dejar de pensar que algunos políticos se han convertido en los nuevos líderes religiosos del siglo XXI, ya que han terminado por ocupar espacios exclusivos en el ámbito de la religión disfrazando sus ordenanzas y presentándolas como “medidas laicas”.
Por cierto, no está de más recordar que la ordenanza aprobada para la regularización de las ceremonias civiles nace de una propuesta realizada por el Grupo Municipal Compromís en mayo de 2016. Al Papa lo que es del Papa.
Vicente Bolufer
Existe un sector de pensamiento político en Benissa que cada día me preocupa más. Para muestra un botón. Si quien suscribe, comete la desfachatez de dar una opinión, especialmente de algo que no es favorable ni resalta las cualidades o méritos, si no más bien lo contrario, de alguno de los miembros del actual equipo de gobierno…no lo duden, sus palmeros en las redes sociales se encargaran de “dedicarme alguna canción” e incluso me aconsejarán “como deben ser los titulares”, por supuesto siguiendo a pies juntillas ese mantra en el que la verdad absoluta solo la tienen ellos. Los demás no podemos ni debemos opinar.
Pero no nos desviemos. Quisiera centrar la atención de los lectores en algo que me llama poderosamente la atención. De un tiempo a esta parte, he visto como la política de ciertos sectores, han querido normalizar ciertos actos religiosos reconvirtiéndolos en actos civiles.
Obviamente estas normalizaciones suceden en una sociedad, donde la religión va perdiendo de manera paulatina un gran número de fieles. En la medida que esto sucede, surgen otras muchas formas de pensamientos de carácter laico, que forman parte de la idiosincrasia del ser humano.
Pero existe un trasfondo. Esto es, aquello que está o parece estar más allá del fondo visible o detrás de la apariencia o intención de una acción humana.
Desde un punto de vista político, si lo que se pretende es cambiar las cosas por otras que a la par no solo son parecidas, si no que en la practica vienen a tener igual significado ¿No estamos delante de lo mismo? ¿Se ha convertido la política o al menos un sector de la política en una religión alternativa?
Dogma de fe
No sé a ustedes, pero a mi todo esto de ceremonias civiles como actos de bienvenida social, entierros o mayorías de edad, etc., me recuerdan a los dogmas, a las verdades de fe que están explícitas o implícitas en la divina revelación de Dios, transmitida por los Apóstoles a través de las Santas Escrituras y propuesta por la iglesia para su aceptación por los fieles.
Obviamente el sentido común me dice que estas nuevas ordenanzas no son negativas, si no más bien todo lo contrario, pero no puedo dejar de pensar que algunos políticos se han convertido en los nuevos líderes religiosos del siglo XXI, ya que han terminado por ocupar espacios exclusivos en el ámbito de la religión disfrazando sus ordenanzas y presentándolas como “medidas laicas”.
Por cierto, no está de más recordar que la ordenanza aprobada para la regularización de las ceremonias civiles nace de una propuesta realizada por el Grupo Municipal Compromís en mayo de 2016. Al Papa lo que es del Papa.
Vicente Bolufer























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