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Jueves, 05 de Enero de 2012 Tiempo de lectura:
Sacos de dormir, ropa de abrigo y algo de comida era lo único que necesitaban para preparar el vivac

Una Nochevieja en la cima de Bernia

El "Grup de Muntanya Margalló" de Benissa, representado por tres de sus miembros, recibieron el año como ellos mejor saben hacerlo y esto es en la más alta cima de nuestras montañas.

[Img #7153]

Una idea que rondaba hace ya tiempo por la cabeza de Miguel Ángel Soliveres, era pasar una Nochevieja en lo más alto de la cima de Bernia. El pasado día 31 de diciembre vio su sueño cumplido junto a dos amigos, Ángel Santacreu y Santi Bordes.


Pasaba apenas unos minutos del mediodía cuando enfilaban su camino hacia la cima de Bernia desde la" Font"  que se halla en las faldas  de esta sierra  perteneciente a las Cordilleras Béticas y situado en el sureste de la Península Ibérica. La sierra se extiende unos 11 km de oeste a este, perpendicularmente a la costa mediterránea. Tiene una extensión de 1.900 hectáreas, repartidas entre los municipios de Callosa de Ensarriá, Altea, Calpe, Benissa y Jalón.


Con paso firme, sin apenas descanso poco antes de la puesta de sol llegaban a lo que ellos denominarían  una suite bajo las estrellas.  Sacos de dormir, ropa de abrigo y algo de comida era lo único que necesitaban para preparar el vivac  que les permitiría pasar la noche bajo el inmenso cielo a la intemperie,   para de este modo  celebrar la despedida del año que nos ha dejado tantas cosas malas como buenas.  Nadie en toda la comarca de la Marina Alta y Baja, pudo disfrutar como ellos de las mejores vistas que solo Bernia nos puede ofrecer.


Estrellas fugaces, fueron también sus  acompañantes en esta aventura. Charlas, risas y el pensamiento hacia las personas que recientemente nos dejaron , se convirtieron en momentos mágicos para el recuerdo que permanecerá para siempre en la memoria de los tres montañeros.  [Img #7155]


El amanecer no fue menos espectacular y hasta las aves quisieron hacer  de vigías en lo más alto y  sobresaliente  de la rocosa montaña.


Muchas personas  pagan grandes cantidades de dinero por ver increíbles espectáculos en lujosos hoteles o salones y locales en general preparados para el acontecimiento más esperado,  como es recibir el Nuevo Año. 


Déjenme hacer una reflexión final a modo personal y es la siguiente: Les puedo asegurar que no hay dinero en el mundo que pueda pagar este momento en el que el hombre y la naturaleza se unen a modo de simbiosis en un momento irrepetible y extraordinario.  Esto es así, porque este acto, esta decisión de pasar el último día del año como lo han realizado nuestros protagonistas, es  algo que tiene que nacer de la motivación personal, del cariño a la naturaleza, de las emociones más profundas del ser humano, como son  el decidir alejarse del mundanal ruido y adentrarse en la contemplación de lo que el entorno del mundo en el que vivimos  nos brinda diariamente y no somos capaces de apreciar.


Bien es cierto que no es necesario esperar a una fecha marcada para realizar este viaje personal con uno mismo y por qué no, mañana sería un buen día para decidirnos y comenzar el nuestro.


Bernia, un patrimonio natural del mundo.

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