Artículo de David Gutiérrez Pulido
La portada renacentista de la antigua iglesia de San Pedro en Benissa
Fig. 1. Portada de antigua iglesia de San Pedro en Benissa
David Gutiérrez Pulido
Historiador del arte
@unpaseoporelarte
La primitiva y desaparecida iglesia fortaleza de San Pedro, ubicada en el núcleo principal del casco antiguo de Benissa, fue el testimonio cristiano más antiguo de la población hasta que en la década de 1940, las ruinas y testimonios que quedaban de su construcción desaparecieron por el paso del tiempo y la anulada funcionalidad que tenía. Tan sólo, las fotografías antiguas y la reconstrucción de la portada de acceso al templo, son los testimonios que quedan de ese recuerdo. Una portada que presenta un lenguaje totalmente novedoso en aquella época ya que sigue los postulados del renacimiento más clásico frente a un gótico ya olvidado.
El origen de la iglesia fortaleza de San Pedro nace allá en el siglo XIII, cuando tras la conquista del territorio por Jaime I, se funda el primer templo y núcleo poblacional sobre una antigua alquería islámica de donde derivará el nombre de Benissa. En el punto más alto, será en donde, al igual que ocurrió en Xàbia, se levante a partir del siglo XIII, una iglesia con aspecto fortificado con motivo de la defensa de la población ante los continuos ataques de piratas o berberiscos que provenían del norte de África. A la luz de las fuentes, la iglesia estaba construida con una planta basilical con cabecera poligonal y cubiertas de bóvedas de crucería con añadidos, ampliaciones o reformas del siglo XVI y posteriores (Fig. 2).
![[Img #36983]](https://benissadigital.es/upload/images/10_2026/2573_fig-2-benissa-a-principios-del-siglo-xx-con-la-iglesia-fortaleza-de-san-pedro-en-lo-alto.jpg)
En este artículo nos vamos a centrar en el estudio de su portada principal, la cual, a pesar de ser una réplica en piedra tosca de su construcción original, es lo suficientemente destacada para ver el cambio del lenguaje artístico del gótico a los nuevos lenguajes del renacimiento del siglo XVI. Analizando sus elementos nos encontramos con una portada adintelada de un solo ojo o acceso. Alrededor de este acceso, se forma la decoración arquitectónica que lo envuelve formada por dobles columnas de estilo dórico, elevadas sobre un plinto. Las columnas soportan un entablamento clásico con sus correspondientes metopas y triglifos. Sobre el entablamento, y en el eje central de la portada, se corona con un ático formado por una hornacina avenerada y remate de tímpano triangular partido y decorando la línea de las columnas, un remate a base de pirámides estilizadas y acróteras clásicas (Fig. 1).
Después de un largo gótico, las formas italianas se fueron introduciendo a finales del siglo XV con el lenguaje de decoración italiana que derivó a lo que se conoce como el estilo Plateresco español. Pero tras el incremento de decorativismo, la austeridad y la limpieza de elementos se fue imponiendo en la arquitectura. Un gran impulso a este nuevo lenguaje se creó a través de los libros III y IV de arquitectura redactados por Sebastián Serlio (1475 – ca. 1554) y que fueron traducidos al castellano por Francisco de Villalpando en 1552. Las explicaciones y el gran número de grabados supusieron una fuente de inspiración de los maestros de cantería que ejecutaban sus proyectos en base a estos dibujos.
![[Img #36984]](https://benissadigital.es/upload/images/10_2026/2362_fig-3-portada-de-san-pedro-comparado-con-la-lamina-xxix-del-tratado-de-serlio.jpg)
La portada desaparecida de la antigua iglesia de San Pedro en Benissa, es fruto de este nuevo lenguaje que se expande en la segunda mitad del siglo XVI por toda España y lo vemos en cada uno de los elementos. El diseño de portada con dobles columnas dóricas y remate con un entablamento del mismo estilo, sigue los diseños básicos que plantea Serlio tanto en los elementos independientes como en el conjunto de la composición que ofrece en el diseño de la lámina XXIX de su IV Libro (Fig. 3). La diferencia es que el anónimo arquitecto que diseñó la portada de San Pedro, dispuso el acceso con un acceso adintelado y un ático en el centro de la portada.
![[Img #36985]](https://benissadigital.es/upload/images/10_2026/5107_fig-4-detalle-de-la-lamina-lv-del-tratado-de-serlio-comparado-con-el-atico-de-san-pedro.jpg)
Si nos centramos exclusivamente en el ático de la portada, éste se compone de una hornacina con decoración avenerada con pilastras de estilo jónico y remate de un frontón triangular partido. Que el arquitecto utilice un estilo jónico proviene también de las propuestas ya tomadas del estilo romano de superponer los órdenes para crear una sensación de más ligereza (Fig. 4). Este tipo de remates en portadas no es nuevo, ya se dieron de manera frecuente en un primer renacimiento en la primera mitad del siglo XVI e incluso, utilizando la hornacina avenerada, lo cual mantiene un poco esa reminiscencia del pasado. El frontón triangular, ligeramente partido y rehundido, indica que ya hay una intención de movimiento que se verá mucho más acentuado en la decoración de portadas o retablos a partir del siglo XVII.
Los remates a los lados con acróteras con formas geométricas, en forma de pirámide estilizada u obelisco y remate en bolas, también son recursos que podemos ver en el tratado de manera tímida, las cuales se tomarán como ejemplo y reinterpretadas en la coronación de estas nuevas portadas y retablos (Fig. 5).
![[Img #36986]](https://benissadigital.es/upload/images/10_2026/154_fig-5-obeliscos-y-remates-con-acroteras-del-tratado-de-serlio-comparado-con-la-portada-de-san-pedro.jpg)
Ahora bien, si de manera general, todo el lenguaje de esta portada nos remite claramente a la influencia de la tratadística del siglo XVI y a un renacimiento de la segunda mitad de siglo, también hemos de advertir que nuestro arquitecto anónimo no supo calcular bien las proporciones de la portada, ya que, se dan ciertas distorsiones que hacen dar una sensación de mucha pesadez a la misma, como el que las columnas sean más pequeñas de lo que deberían ser, que los elementos de la gola o cimacio del entablamento estén exageradamente salidos, que las pirámides y acróteras que rematan sean demasiado anchas y altas con respecto al ático o que el tímpano triangular del ático también sea bastante pronunciado. Todos estos elementos no acordes a una medida hacen deducir que el maestro anónimo que las ejecutó, aunque tuviera conocimiento del nuevo lenguaje, no sabía bien aplicar las proporciones y el resultado sea una portada muy cargante.
Aún así, es reseñable que, en la Marina Alta, y concretamente el Benissa, esta portada represente un ejemplo significativo del lenguaje renacentista del siglo XVI, a pesar de ser una reconstrucción de lo que en su día fue el templo religioso más destacado de la población.
Fig. 1. Portada de antigua iglesia de San Pedro en BenissaDavid Gutiérrez Pulido
Historiador del arte
@unpaseoporelarte
La primitiva y desaparecida iglesia fortaleza de San Pedro, ubicada en el núcleo principal del casco antiguo de Benissa, fue el testimonio cristiano más antiguo de la población hasta que en la década de 1940, las ruinas y testimonios que quedaban de su construcción desaparecieron por el paso del tiempo y la anulada funcionalidad que tenía. Tan sólo, las fotografías antiguas y la reconstrucción de la portada de acceso al templo, son los testimonios que quedan de ese recuerdo. Una portada que presenta un lenguaje totalmente novedoso en aquella época ya que sigue los postulados del renacimiento más clásico frente a un gótico ya olvidado.
El origen de la iglesia fortaleza de San Pedro nace allá en el siglo XIII, cuando tras la conquista del territorio por Jaime I, se funda el primer templo y núcleo poblacional sobre una antigua alquería islámica de donde derivará el nombre de Benissa. En el punto más alto, será en donde, al igual que ocurrió en Xàbia, se levante a partir del siglo XIII, una iglesia con aspecto fortificado con motivo de la defensa de la población ante los continuos ataques de piratas o berberiscos que provenían del norte de África. A la luz de las fuentes, la iglesia estaba construida con una planta basilical con cabecera poligonal y cubiertas de bóvedas de crucería con añadidos, ampliaciones o reformas del siglo XVI y posteriores (Fig. 2).
![[Img #36983]](https://benissadigital.es/upload/images/10_2026/2573_fig-2-benissa-a-principios-del-siglo-xx-con-la-iglesia-fortaleza-de-san-pedro-en-lo-alto.jpg)
En este artículo nos vamos a centrar en el estudio de su portada principal, la cual, a pesar de ser una réplica en piedra tosca de su construcción original, es lo suficientemente destacada para ver el cambio del lenguaje artístico del gótico a los nuevos lenguajes del renacimiento del siglo XVI. Analizando sus elementos nos encontramos con una portada adintelada de un solo ojo o acceso. Alrededor de este acceso, se forma la decoración arquitectónica que lo envuelve formada por dobles columnas de estilo dórico, elevadas sobre un plinto. Las columnas soportan un entablamento clásico con sus correspondientes metopas y triglifos. Sobre el entablamento, y en el eje central de la portada, se corona con un ático formado por una hornacina avenerada y remate de tímpano triangular partido y decorando la línea de las columnas, un remate a base de pirámides estilizadas y acróteras clásicas (Fig. 1).
Después de un largo gótico, las formas italianas se fueron introduciendo a finales del siglo XV con el lenguaje de decoración italiana que derivó a lo que se conoce como el estilo Plateresco español. Pero tras el incremento de decorativismo, la austeridad y la limpieza de elementos se fue imponiendo en la arquitectura. Un gran impulso a este nuevo lenguaje se creó a través de los libros III y IV de arquitectura redactados por Sebastián Serlio (1475 – ca. 1554) y que fueron traducidos al castellano por Francisco de Villalpando en 1552. Las explicaciones y el gran número de grabados supusieron una fuente de inspiración de los maestros de cantería que ejecutaban sus proyectos en base a estos dibujos.
![[Img #36984]](https://benissadigital.es/upload/images/10_2026/2362_fig-3-portada-de-san-pedro-comparado-con-la-lamina-xxix-del-tratado-de-serlio.jpg)
La portada desaparecida de la antigua iglesia de San Pedro en Benissa, es fruto de este nuevo lenguaje que se expande en la segunda mitad del siglo XVI por toda España y lo vemos en cada uno de los elementos. El diseño de portada con dobles columnas dóricas y remate con un entablamento del mismo estilo, sigue los diseños básicos que plantea Serlio tanto en los elementos independientes como en el conjunto de la composición que ofrece en el diseño de la lámina XXIX de su IV Libro (Fig. 3). La diferencia es que el anónimo arquitecto que diseñó la portada de San Pedro, dispuso el acceso con un acceso adintelado y un ático en el centro de la portada.
![[Img #36985]](https://benissadigital.es/upload/images/10_2026/5107_fig-4-detalle-de-la-lamina-lv-del-tratado-de-serlio-comparado-con-el-atico-de-san-pedro.jpg)
Si nos centramos exclusivamente en el ático de la portada, éste se compone de una hornacina con decoración avenerada con pilastras de estilo jónico y remate de un frontón triangular partido. Que el arquitecto utilice un estilo jónico proviene también de las propuestas ya tomadas del estilo romano de superponer los órdenes para crear una sensación de más ligereza (Fig. 4). Este tipo de remates en portadas no es nuevo, ya se dieron de manera frecuente en un primer renacimiento en la primera mitad del siglo XVI e incluso, utilizando la hornacina avenerada, lo cual mantiene un poco esa reminiscencia del pasado. El frontón triangular, ligeramente partido y rehundido, indica que ya hay una intención de movimiento que se verá mucho más acentuado en la decoración de portadas o retablos a partir del siglo XVII.
Los remates a los lados con acróteras con formas geométricas, en forma de pirámide estilizada u obelisco y remate en bolas, también son recursos que podemos ver en el tratado de manera tímida, las cuales se tomarán como ejemplo y reinterpretadas en la coronación de estas nuevas portadas y retablos (Fig. 5).
![[Img #36986]](https://benissadigital.es/upload/images/10_2026/154_fig-5-obeliscos-y-remates-con-acroteras-del-tratado-de-serlio-comparado-con-la-portada-de-san-pedro.jpg)
Ahora bien, si de manera general, todo el lenguaje de esta portada nos remite claramente a la influencia de la tratadística del siglo XVI y a un renacimiento de la segunda mitad de siglo, también hemos de advertir que nuestro arquitecto anónimo no supo calcular bien las proporciones de la portada, ya que, se dan ciertas distorsiones que hacen dar una sensación de mucha pesadez a la misma, como el que las columnas sean más pequeñas de lo que deberían ser, que los elementos de la gola o cimacio del entablamento estén exageradamente salidos, que las pirámides y acróteras que rematan sean demasiado anchas y altas con respecto al ático o que el tímpano triangular del ático también sea bastante pronunciado. Todos estos elementos no acordes a una medida hacen deducir que el maestro anónimo que las ejecutó, aunque tuviera conocimiento del nuevo lenguaje, no sabía bien aplicar las proporciones y el resultado sea una portada muy cargante.
Aún así, es reseñable que, en la Marina Alta, y concretamente el Benissa, esta portada represente un ejemplo significativo del lenguaje renacentista del siglo XVI, a pesar de ser una reconstrucción de lo que en su día fue el templo religioso más destacado de la población.



















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