Noticias de la Marina Alta
Más de 1.180 embarcaciones fueron advertidas en 2025 por fondear sobre praderas posidonia
La presión de la náutica recreativa sobre las praderas de posidonia oceánica continúa siendo uno de los principales retos para la conservación del litoral de la Marina Alta. En los últimos años, la Generalitat Valenciana ha reforzado los dispositivos de vigilancia para evitar que las embarcaciones fondeen sobre estos ecosistemas protegidos y los primeros resultados apuntan a una reducción de los casos detectados.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha presentado el balance de actividad de los equipos de vigilancia y protección del medio marino durante una visita a la costa comprendida entre Xàbia y Dénia en el entorno de la Reserva Natural Marina del Cap de Sant Antoni.
Durante 2025, los equipos del Servicio de Vigilancia Marina de la Generalitat llamaron la atención a los patrones de 1.184 embarcaciones que se encontraban fondeadas sobre praderas de Posidonia oceanica y les instaron a abandonar las zonas protegidas. A lo largo de este 2026, ya se han contabilizado más de 500 avisos. Aunque la cifra sigue siendo elevada, la Generalitat considera positiva la evolución registrada y apunta a una disminución de los fondeos detectados sobre praderas de posidonia que atribuye, en parte, al refuerzo de la vigilancia y a las labores de información y sensibilización dirigidas a las personas usuarias del litoral.
La náutica recreativa principal agente presión sobre la posidonia
La náutica recreativa representa el 83% de las embarcaciones alertadas durante las vigilancias. La incidencia es especialmente destacada en La Marina y otros puntos del litoral de la provincia de Alicante.
El problema va más allá de una cuestión de ocupación del espacio marino. Las praderas de posidonia oceánica constituyen uno de los ecosistemas más importantes del Mediterráneo y cumplen funciones esenciales para el equilibrio de la costa. Sus extensas formaciones proporcionan refugio y zonas de reproducción para numerosas especies, contribuyen a mantener la biodiversidad y ayudan a proteger el litoral frente a la erosión.
Por ello, el impacto de una embarcación que fondea directamente sobre una pradera puede prolongarse mucho más allá del momento en que levanta el ancla. El anclaje puede arrancar plantas y dañar el fondo marino, provocando una pérdida de cobertura vegetal cuya recuperación puede requerir largos periodos de tiempo.
El Servicio de Vigilancia Marina desarrolla tareas de vigilancia, divulgación ambiental, recopilación de información técnica y apoyo a la protección del medio marino desde seis bases operativas repartidas por la Comunitat Valenciana: Oropesa del Mar, El Perelló, Dénia (donde el servicio de Guardacostas de Espacios Naturales Protegidos cumple 20 años), Moraira, El Campello y Torrevieja. En este despliegue, Dénia y Moraira adquieren especial relevancia por su ubicación en un litoral con una elevada actividad náutica y por la presencia de espacios marinos de alto valor ambiental.
El servicio de Guardacostas de Espacios Naturales Protegidos presta apoyo a la gestión y conservación de la Reserva Natural Marina del Cap de Sant Antoni, el Parque Natural de la Serra Gelada y la Reserva Natural Marina de Irta.
Martínez Mus ha defendido que el servicio se ha convertido en una "herramienta fundamental para proteger hábitats especialmente sensibles" y ha subrayado que el refuerzo de los equipos ya se está traduciendo en un menor impacto de las embarcaciones sobre las praderas de posidonia.
La presión de la náutica recreativa sobre las praderas de posidonia oceánica continúa siendo uno de los principales retos para la conservación del litoral de la Marina Alta. En los últimos años, la Generalitat Valenciana ha reforzado los dispositivos de vigilancia para evitar que las embarcaciones fondeen sobre estos ecosistemas protegidos y los primeros resultados apuntan a una reducción de los casos detectados.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha presentado el balance de actividad de los equipos de vigilancia y protección del medio marino durante una visita a la costa comprendida entre Xàbia y Dénia en el entorno de la Reserva Natural Marina del Cap de Sant Antoni.
Durante 2025, los equipos del Servicio de Vigilancia Marina de la Generalitat llamaron la atención a los patrones de 1.184 embarcaciones que se encontraban fondeadas sobre praderas de Posidonia oceanica y les instaron a abandonar las zonas protegidas. A lo largo de este 2026, ya se han contabilizado más de 500 avisos. Aunque la cifra sigue siendo elevada, la Generalitat considera positiva la evolución registrada y apunta a una disminución de los fondeos detectados sobre praderas de posidonia que atribuye, en parte, al refuerzo de la vigilancia y a las labores de información y sensibilización dirigidas a las personas usuarias del litoral.
La náutica recreativa principal agente presión sobre la posidonia
La náutica recreativa representa el 83% de las embarcaciones alertadas durante las vigilancias. La incidencia es especialmente destacada en La Marina y otros puntos del litoral de la provincia de Alicante.
El problema va más allá de una cuestión de ocupación del espacio marino. Las praderas de posidonia oceánica constituyen uno de los ecosistemas más importantes del Mediterráneo y cumplen funciones esenciales para el equilibrio de la costa. Sus extensas formaciones proporcionan refugio y zonas de reproducción para numerosas especies, contribuyen a mantener la biodiversidad y ayudan a proteger el litoral frente a la erosión.
Por ello, el impacto de una embarcación que fondea directamente sobre una pradera puede prolongarse mucho más allá del momento en que levanta el ancla. El anclaje puede arrancar plantas y dañar el fondo marino, provocando una pérdida de cobertura vegetal cuya recuperación puede requerir largos periodos de tiempo.
El Servicio de Vigilancia Marina desarrolla tareas de vigilancia, divulgación ambiental, recopilación de información técnica y apoyo a la protección del medio marino desde seis bases operativas repartidas por la Comunitat Valenciana: Oropesa del Mar, El Perelló, Dénia (donde el servicio de Guardacostas de Espacios Naturales Protegidos cumple 20 años), Moraira, El Campello y Torrevieja. En este despliegue, Dénia y Moraira adquieren especial relevancia por su ubicación en un litoral con una elevada actividad náutica y por la presencia de espacios marinos de alto valor ambiental.
El servicio de Guardacostas de Espacios Naturales Protegidos presta apoyo a la gestión y conservación de la Reserva Natural Marina del Cap de Sant Antoni, el Parque Natural de la Serra Gelada y la Reserva Natural Marina de Irta.
Martínez Mus ha defendido que el servicio se ha convertido en una "herramienta fundamental para proteger hábitats especialmente sensibles" y ha subrayado que el refuerzo de los equipos ya se está traduciendo en un menor impacto de las embarcaciones sobre las praderas de posidonia.


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.212