Evita las quemaduras del sol
En verano los descuidos con la piel son habituales y lo más probable es que en los próximos meses sufras alguna quemadura leve debido al contacto del sol con tu piel.
Incluso en días en que el cielo esté nublado, los rayos del sol siguen llegando a nuestra piel de modo que, aunque pensemos lo contrario, también podemos sufrir daños en nuestra piel. Sigue estos consejos para evitarlo:
- El protector solar reduce el impacto del sol en tu piel. No olvides zonas delicadas y comúnmente ignoradas como orejas, rodillas y pies.
- Aplica más de una capa de filtro solar. Sobre todo en los niños, ya que estos productos pierden eficacia a medida que pasan las horas.
- Usa gorras o sombreros. Así, cuando te expongas al sol protegerás tu cara, tu cuello y tus hombros, además de evitar dolores de cabeza y mareos.
- Protege tu cuerpo con una sombrilla.
- Evita el afeitado o la depilación antes de broncearte. Tu piel puede irritarse o sufrir un sarpullido.
- Elige un horario en el que el sol no esté muy fuerte. Intenta no estar mucho rato al sol entre las 12 y las 4 de la tarde, ya que es cuando el sol brilla con más intensidad.
¿Cómo cuidar una quemadura?
Si estos consejos llegan tarde para ti y ya has sufrido alguna pequeña quemadura por culpa del sol, aquí tienes unas recomendaciones para cuidar de tu piel:
- Aléjate del sol si sientes un poco de dolor aún que no observes enrojecimiento formándose en tu piel.
- Si estás jugando a algún tipo de juego, viste con ropa de algodón suave que cubra el área que ha sido afectada.
- Deja correr agua fría sobre el área de la piel quemada por el sol.
- Aplica aloe vera a tu herida. Puedes encontrar gel de aloe vera en la mayoría de supermercados y farmacias o incluso frotar la planta de aloe directamente en tu piel.
- No tires de la piel. Además del dolor, puedes formar una herida más grave, que podría llegar a infectarse.
Es importante que no descuides el cuidado de tu piel aunque no sufras quemaduras, ya que los daños que provoca el sol pueden no ser visibles, pero a la larga pueden afectar a tu salud.
¿Te parece útil esta información? Si quieres saber algo más sobre el tema o estás interesado en contratar o mejorar tu actual seguro de salud, puedes contactar con Carmen Cabrera en el 965 730 366 o el 676 582 398, en el correo electrónico mccabreraferrer@mgs.es o pasarte por su oficina en Padre Melchor, 26, Benissa.
Incluso en días en que el cielo esté nublado, los rayos del sol siguen llegando a nuestra piel de modo que, aunque pensemos lo contrario, también podemos sufrir daños en nuestra piel. Sigue estos consejos para evitarlo:
- El protector solar reduce el impacto del sol en tu piel. No olvides zonas delicadas y comúnmente ignoradas como orejas, rodillas y pies.
- Aplica más de una capa de filtro solar. Sobre todo en los niños, ya que estos productos pierden eficacia a medida que pasan las horas.
- Usa gorras o sombreros. Así, cuando te expongas al sol protegerás tu cara, tu cuello y tus hombros, además de evitar dolores de cabeza y mareos.
- Protege tu cuerpo con una sombrilla.
- Evita el afeitado o la depilación antes de broncearte. Tu piel puede irritarse o sufrir un sarpullido.
- Elige un horario en el que el sol no esté muy fuerte. Intenta no estar mucho rato al sol entre las 12 y las 4 de la tarde, ya que es cuando el sol brilla con más intensidad.
¿Cómo cuidar una quemadura?
Si estos consejos llegan tarde para ti y ya has sufrido alguna pequeña quemadura por culpa del sol, aquí tienes unas recomendaciones para cuidar de tu piel:
- Aléjate del sol si sientes un poco de dolor aún que no observes enrojecimiento formándose en tu piel.
- Si estás jugando a algún tipo de juego, viste con ropa de algodón suave que cubra el área que ha sido afectada.
- Deja correr agua fría sobre el área de la piel quemada por el sol.
- Aplica aloe vera a tu herida. Puedes encontrar gel de aloe vera en la mayoría de supermercados y farmacias o incluso frotar la planta de aloe directamente en tu piel.
- No tires de la piel. Además del dolor, puedes formar una herida más grave, que podría llegar a infectarse.
Es importante que no descuides el cuidado de tu piel aunque no sufras quemaduras, ya que los daños que provoca el sol pueden no ser visibles, pero a la larga pueden afectar a tu salud.
¿Te parece útil esta información? Si quieres saber algo más sobre el tema o estás interesado en contratar o mejorar tu actual seguro de salud, puedes contactar con Carmen Cabrera en el 965 730 366 o el 676 582 398, en el correo electrónico mccabreraferrer@mgs.es o pasarte por su oficina en Padre Melchor, 26, Benissa.




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