12 de octubre ¡Si Colón levantara la cabeza!
El 12 de octubre de 1492, después de 72 días de navegación, Cristóbal Colón y su tripulación tocaron tierra Americana. Un acontecimiento que cambió la concepción que tenían del planeta y provocó algo que ni siquiera Colón había imaginado: "la unión de dos mundos"
Así se nos dice en una web del continente americano, concretamente en: Colombia Aprende
Es curioso que siglos después, la distancia tan enorme que nos separa al continente Europeo del Americano, ha permitido cosas muy curiosas y que uno se sorprende de la inmensa suerte que nos ha tocado vivir a los que simplemente nos hallamos en Benissa o cualquiera de nuestros pueblos o ciudades de España en general, pero a la vez debiéramos de sentir cierta envidia de ese continente, y paso a explicarles esta curiosa contradicción
La suerte de vivir en nuestro pueblo, o a lo que me refiero, es que durante estos días estoy paseando por las calles de una ciudad colombiana, obviaré su nombre no por ninguna razón concreta, sino porque realmente he recorrido muchos pueblos de esta región y en todos me he encontrado lo mismo.
Recorrer sus pueblos y calles de barrio, es volver a esa España de 30 años atrás, pues aunque bien es cierto que en las grandes urbes te encuentras con zonas similares a una Europa moderna, la verdadera visita es pasear por los estratos más bajos.
La ciudad se divide en diferentes clases llamados estratos (un total de 6), a más alto el estrato, más impuestos se paga, pero se tiene más servicios, y según el estrato es inferior los servicios van disminuyendo.
Por ponerle un ejemplo en un estrato 3 la basura se recoge tres veces a la semana, aunque hace poco solo pasaba dos, por lo que para los habitantes de las “cuadras” (calles) ya supone una mejora.
Aquí la gente se busca la vida para trabajar y muchas de las casas de estos barrios de estratos más bajos, se montan sus pequeños negocios por doquier. La gente monta incluso puestos en las aceras, donde venden sus arepas, sus tamales o cualesquiera que sea los alimentos que se pueden encontrar con la multitud de vendedores callejeros, vendiéndote pescado, cholados, mazamorra, o cosas típicas del país.
La sanidad para que les voy a mentir brilla por su ausencia, las carnes en los diferentes puestos de carnicería, aun se pueden ver colgadas al aire libre, con las moscas que se posan sobre estas, sin que eso moleste mucho a la gente que allí compra.
Los más modernos tienen mostradores frigoríficos, eso sí, en plena calle, y tocando estos (frigoríficos), muchos están apagados, así que más de lo mismo.
Y podría seguir poniéndole ejemplos de cosas que aquí en Colombia, jamás verían a día de hoy en Benissa, España o la Europa más moderna.
Pero ¿saben? Hoy siento envidia de toda esta gente colombiana, de los pueblos, de los barrios de estratos inferiores, de sus gentes en general, porque a pesar del sufrimiento, de lo duro que es buscarse la vida aquí, de todos los problemas que no he nombrado, pero que conocemos por las noticias internacionales, después de todo esto, aun conservan algo que nosotros ya hemos perdido:
Los valores
Uno entra en la casa más pobre, y se siente el invitado más ilustre, te sirven un caldo, te ofrecen un jugo, y te brindan la mayor de las hospitalidades que jamás hoy por hoy, encontrarías en España.
Cada momento es una ocasión para celebrar una fiesta donde los vecinos se reúnen para compartir, observen y lean con detenimiento esta frase, que no se les pase… Para compartir.
Se comparte todo, y el respeto para los mayores o ancianos, es tan grande, es tan palpable, que a uno le deja una enorme reflexión de lo que nosotros con nuestra presumida democracia, hemos perdido durante todos estos años por el camino de la vida.
Miren los niños de nuestros pueblos y calles como les contestan a sus padres, miren la soledad que hemos permitido vivir a muchos de nuestros ancianos, miren en definitiva, como se vivía hace tan solo 20 años y como se vive ahora, y piensen, de ver dad ¡piensen!
Y sobre todo miren como por una crisis, el no tener trabajo parece que se haya acabado el mundo, y no somos capaces de salir para afrontar la vida como una gran cantidad de colombianos que hacen lo que sea por subsistir, sin que ello sea motivo de vergüenza, y consiguen que su familia salga adelante, aunque esto signifique viajar a España y separarse de sus seres queridos durante quizás el resto de sus vidas, pero aun así y todo, siguen ayudándolos y manteniéndolos como si estuviesen al lado de ellos.
Unión de dos mundos… ¡Si Colón levantara la cabeza!
El 12 de octubre de 1492, después de 72 días de navegación, Cristóbal Colón y su tripulación tocaron tierra Americana. Un acontecimiento que cambió la concepción que tenían del planeta y provocó algo que ni siquiera Colón había imaginado: "la unión de dos mundos"
Así se nos dice en una web del continente americano, concretamente en: Colombia Aprende
Es curioso que siglos después, la distancia tan enorme que nos separa al continente Europeo del Americano, ha permitido cosas muy curiosas y que uno se sorprende de la inmensa suerte que nos ha tocado vivir a los que simplemente nos hallamos en Benissa o cualquiera de nuestros pueblos o ciudades de España en general, pero a la vez debiéramos de sentir cierta envidia de ese continente, y paso a explicarles esta curiosa contradicción
La suerte de vivir en nuestro pueblo, o a lo que me refiero, es que durante estos días estoy paseando por las calles de una ciudad colombiana, obviaré su nombre no por ninguna razón concreta, sino porque realmente he recorrido muchos pueblos de esta región y en todos me he encontrado lo mismo.
Recorrer sus pueblos y calles de barrio, es volver a esa España de 30 años atrás, pues aunque bien es cierto que en las grandes urbes te encuentras con zonas similares a una Europa moderna, la verdadera visita es pasear por los estratos más bajos.
La ciudad se divide en diferentes clases llamados estratos (un total de 6), a más alto el estrato, más impuestos se paga, pero se tiene más servicios, y según el estrato es inferior los servicios van disminuyendo.
Por ponerle un ejemplo en un estrato 3 la basura se recoge tres veces a la semana, aunque hace poco solo pasaba dos, por lo que para los habitantes de las “cuadras” (calles) ya supone una mejora.
Aquí la gente se busca la vida para trabajar y muchas de las casas de estos barrios de estratos más bajos, se montan sus pequeños negocios por doquier. La gente monta incluso puestos en las aceras, donde venden sus arepas, sus tamales o cualesquiera que sea los alimentos que se pueden encontrar con la multitud de vendedores callejeros, vendiéndote pescado, cholados, mazamorra, o cosas típicas del país.
La sanidad para que les voy a mentir brilla por su ausencia, las carnes en los diferentes puestos de carnicería, aun se pueden ver colgadas al aire libre, con las moscas que se posan sobre estas, sin que eso moleste mucho a la gente que allí compra.
Los más modernos tienen mostradores frigoríficos, eso sí, en plena calle, y tocando estos (frigoríficos), muchos están apagados, así que más de lo mismo.
Y podría seguir poniéndole ejemplos de cosas que aquí en Colombia, jamás verían a día de hoy en Benissa, España o la Europa más moderna.
Pero ¿saben? Hoy siento envidia de toda esta gente colombiana, de los pueblos, de los barrios de estratos inferiores, de sus gentes en general, porque a pesar del sufrimiento, de lo duro que es buscarse la vida aquí, de todos los problemas que no he nombrado, pero que conocemos por las noticias internacionales, después de todo esto, aun conservan algo que nosotros ya hemos perdido:
Los valores
Uno entra en la casa más pobre, y se siente el invitado más ilustre, te sirven un caldo, te ofrecen un jugo, y te brindan la mayor de las hospitalidades que jamás hoy por hoy, encontrarías en España.
Cada momento es una ocasión para celebrar una fiesta donde los vecinos se reúnen para compartir, observen y lean con detenimiento esta frase, que no se les pase… Para compartir.
Se comparte todo, y el respeto para los mayores o ancianos, es tan grande, es tan palpable, que a uno le deja una enorme reflexión de lo que nosotros con nuestra presumida democracia, hemos perdido durante todos estos años por el camino de la vida.
Miren los niños de nuestros pueblos y calles como les contestan a sus padres, miren la soledad que hemos permitido vivir a muchos de nuestros ancianos, miren en definitiva, como se vivía hace tan solo 20 años y como se vive ahora, y piensen, de ver dad ¡piensen!
Y sobre todo miren como por una crisis, el no tener trabajo parece que se haya acabado el mundo, y no somos capaces de salir para afrontar la vida como una gran cantidad de colombianos que hacen lo que sea por subsistir, sin que ello sea motivo de vergüenza, y consiguen que su familia salga adelante, aunque esto signifique viajar a España y separarse de sus seres queridos durante quizás el resto de sus vidas, pero aun así y todo, siguen ayudándolos y manteniéndolos como si estuviesen al lado de ellos.
Unión de dos mundos… ¡Si Colón levantara la cabeza!






















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