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Lunes, 5 marzo 2018
Artículo de opinión política

“Benissa per fer”

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Las últimas elecciones locales de 2015 presentaban incertidumbres antes de conocer el resultado pero, finalmente, el Partido Popular conseguiría, casi con mayoría absoluta, revalidar su victoria que se prolongaba ya, no hay que olvidarlo, desde el 1999. Ya eran cuatro legislaturas y una quinta que se iniciaba con un alcalde y un gobierno del PP.

Pero ocurrió que en el invierno del 2016, el alcalde popular, Juan Bautista Roselló, por sorpresa, abandonó voluntariamente la alcaldía. Un acto que un periodista local calificó de verdadero tiro al pie del ya ex alcalde aunque , en realidad, el tiro, metafóricamente hablando, fue a su cabeza porque el nuevo alcalde y el nuevo equipo de gobierno ya no serían del PP. *Ahí esta la Biblia para recordar que los caminos del Señor son inescrutables también para las democracias que, si no consiguen derrotar los políticos en las urnas, ya se encargarán los mismos políticos de auto derrotarse en beneficio de las propias democracias.


Reiniciem, Compromís, PSPV y el renacido e incombustible Isidor Mollà se confabularon para otorgar la alcaldía a Abel Cardona, para formar un nuevo gobierno municipal y colocar el PP en la oposición.


Y es en ese instante en que empezaba lo más difícil para todos ellos porque habían unido su futuro político y su suerte política teniendo al frente al PP.


Todos esperábamos de un gobierno de progreso o progresista, que había surgido de forma tan extraordinaria y adversa, un inmediato diseño de una hoja de ruta o plan estratégico para Benissa que trazara donde tenemos que dirigirnos como pueblo y como ciudadanos, mediante un efectivo liderazgo y un gobierno que, al final de la legislatura en mayo de 2019, acabara ganándose la confianza de los beniseros y de las beniseras para demostrar la necesidad del cambio realizado.


Los gobiernos progresistas tienen que actuar siempre en el terreno de los objetivos, apegados a la realidad y asumiendo riesgos porque gobierna desde principios, corresponde en gobiernos conservadores en los cuales su bandera inmovilista se traduce a “no hacer, no molestar, no obrar, no decidir, no moverse del lugar, no emprender”.


Llegados a este punto de legislatura, preocupa y no poco el futuro político de Benissa. Dieciséis años de gobierno del PP han dejado bien claro este inmovilismo que no ha llevado en ninguna parte. Pero un año del gobierno progresista nos ha puesto a los*beniseros en la tesitura de no saber donde vamos. Ahí está el dilema. “O no íbamos a ningún lugar o no sabemos ahora donde vamos”. Es imperativo que la actual corporación local, y me refiero a todos, gobierno y oposición, comiencen a preocuparse por nuestros ciudadanos y dejen una Benissa mejor cuando abandonen sus casos. No tienen otra tarea. Así mismo, es imperativo que los beniseros y las beniseras tomen conciencia de que la política es la única forma que tienen los pueblos de progresar y que el nuestro no es distinto. Benissa está per fer (Benissa está por hacer)  y no admite más demora.

 

Vicent Cabrera. Abogado y miembro del PSPV-PSOE Benissa

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